Y
cambio día tras día mis palabras...
¡Pero
nunca encuentro la adecuada!
Hablo
de pájaros y planetas
y siento en mi lengua sabor a moras y fresas,
pero
en mis lunas con sabor a frutas no estas tu.
Hablo
entonces de profundos bosques
y dibujo mapas inundados de montañas
y siento en mi lengua el agua de los ríos y los lagos,
pero
en mis historias de lugares lejanos tampoco estas tu.
Y
tiendo mis palabras
para
que tus pies desnudos no toquen el camino,
pero
tus pasos son fuertes y tras de si solo dejan los escombros
y en los pedazos sueltos de mis palabras tampoco estas tu.
Y
desnudo mis palabras
pero
tu cuerpo se hace duro como el metal
ante
mis palabras dulces como la miel,
y en la desnudez fría de la noche tampoco estas tu.
Y nuevamente es de mañana...
Y una vez mas tiendo mis palabras
para
que tus pies desnudos no toquen el camino.

