Apenas es medio día y ya mi piel se estremece con el
presentimiento de tu desnudez grande y blanca como de luna llena.
Cierro mis ojos y estiro mis manos, como buscándote, a
ciegas en la oscuridad.
Las horas son como un animal negro y grande que me mira
desde una esquina ¡Que terribles pueden llegar a ser las horas!
Solo espero llegar con vida a la noche para buscarte. Recorreré
la ciudad y posiblemente te me aparezcas en una calle cualquiera. Como cuando
pasan las nubes y dejan ver una luna grande y bella, asi, inesperado.
Besare tus menguantes y crecientes. Luna blanca. Luna
desnuda. Te besare y quedara en mis labios tu sabor a madrugada. Entonces podrás
irte. Entonces podrá amanecer.
Y yo podre contar nuevamente las horas. Mirare el cielo esperando
la luna de la cosecha…
Mi luna de desnudez grande… Mi luna de desnudez blanca…
¡Hasta entonces!





