domingo, 2 de septiembre de 2012

Estado de gracia



Cuanto silencio en mi cuerpo desnudo, en la casa vacía…
Tal vez he muerto y aún no lo sé…  ¿Quizás?

Dime:
¿Me has visto últimamente?
¿Te he amado últimamente?

domingo, 15 de abril de 2012

¿Cómo me amas?


¿Cómo me amas, mi bien hallado? ¿Cómo me amas?
No ves que te haces fuego y me consumes lentamente, 
desde adentro.
Cuanta pasión en mi Alma y cuanta mas en mi carne 
¡Y vienes tu! ¡Y llegas tú!
¿Acaso esto es amor, mi bien hallado? ¿O es ya otra cosa?

Pero eres agrio, pero eres dulce, y casi siento morir de amor
¿Como puedes estar tan dentro de mí y que yo no muera?
No te marches, mi bien hallado, es de noche y todo es a lo lejos
¡Pero tu estas tan cerca! ¡No me dejes!¡Tu estas tan cerca!

¡Ay que lloro! ¡Ay que sonrío!
Y este corazón que ahora es de carne se hace salvaje ante ti.
Recuéstate en mi pecho, amado, quédate en mi pecho,
y susurra a mi oído historias de ti.
¡Oh mi bien hallado!Respóndeme: ¿Cómo me amas?

martes, 10 de abril de 2012

Agradecimiento


PasiónPalabra 
Primer aniversario


El deber de uno mismo: de darle un orden a su propia Alma, a su propio Cuerpo y a sus propias Palabras ¡El deber de intentar mantener la cordura! 

Muchas veces me he preguntado por mis palabras: ¿Por que escribo? ¿Para quién escribo? ¿Por qué esa palabra precisa?

La respuesta jamás llega. Y la urgencia de mis palabras no cesa: imposible escribir, imposible no hacerlo.

Y de nuevo, confuso, no puedo mas que respirar profundo, buscar un poco de fuerza en mi Alma cansada para tener el valor de desterrar de mí esas palabras que nunca serán mías de nuevo: Escribir es exiliar de sí.

Este blog responde a la necesidad de esas palabras de tener un territorio propio más allá de mi cuerpo y su existencia, a su necesidad de repatriarse de manera pasajera en voces extrañas.

Gracias por leer mis palabras.
Por leerlas y darles, en tu voz, un poco de descanso en su errar solitario por el mundo.

Gracias por seguir pasionpalabra.blogspot.com 

sábado, 3 de marzo de 2012

Dulce penar


¡Oh! Mi bien amado
guíame en esta noche sin estrellas:
susurra a las paredes como si hablaras a mis oídos
y a ciegas he de llegar hasta ti.


Seguiré tu voz
que me abrasa desde adentro.
Buscare tu mirada
que atraviesa mi cuerpo como hierro caliente.


¡Oh! Amado mio
vivo preso de ti, fuera de ti, 
buscándote a lo lejos.
¡Que dulce pena! ¡Que amarga espera!

lunes, 6 de febrero de 2012

La caza


¡Ay de mi Alma en vela!
Que en larga vigilia esperaba por ti…

¡Aguardad!
Que la noche esta en calma
¡Venid despacio!
No sea que por siempre te lleves el sosiego tras de ti.

¡Mirad!
Como por ti mi cuerpo tiembla,
¡Ay! Que la noche estaba en calma
¡Pero ahora nunca mas! Pero ahora nunca mas…

Cazador en silencio
has llegado hasta mí y no te he visto venir.

Devórame amor mío 
¡No tardes! ¡Mirad!
He dejado migas tras de mí para que me halles…

sábado, 21 de enero de 2012

¿Esta usted tocando mi puerta?

Por favor no entre. Sí, sé que he sido yo quien lo ha llamado pero ahora mismo preferiría estar solo otro poco. Créame que le he esperado largamente, pero ahora no. Deme esta pequeña prorroga de ser lo que soy al menos por un instante mas. Sí, sé que le he dejado varios mensajes, pero desafortunadamente llega usted en el momento menos indicado. 


Le pido por favor deje de tocar la puerta. No le abro porque para hacerlo tendría que mirarme en un espejo y ser alguna cosa para usted. Tendría que ser un hombre o lo que a usted se le antojase. Y en este momento le confieso no se me antoja ser cosa alguna.

O si desea pasar y no encontrar nada esta usted en todo su derecho. Pero por favor no le quite las sabanas a los muebles, movería el polvo y eso ahogaría mi respiración. Es mejor no indagar en algunas cosas. Yo no indago en mis muebles cubiertos con sabanas: podría encontrarme conmigo sentado ayer. No sabría que hacer.

¡Tiene usted una tenacidad envidiable! Veo que no tiene planeado dejar de tocar mi puerta. Debo advertirle que con el tiempo me he vuelto un poco sordo, para cuando llegue la noche habré dejado de escucharle.

Le recuerdo que ha llegado usted varios minutos tarde. Gracias por darme tal tiempo. A solas por fin pude tomarme un poco de café y pensar. Me pensé tanto que al final creo que deje de pensar y pase a ser. De no haberme dado estos minutos estaría ahora vistiéndome para salir con usted, pensando en lo mucho que le gustaría verme de verde cuando yo preferiría ir de blanco. Pero usted mantiene sus manos sucias. Con alguien así no podría ponerme mi camisa blanca. La estropearía en un minuto. ¡No! No voy a abrirle. Me estropearía usted en un segundo.

Ahora estoy escribiendo. Debería usted respetar que me encuentre ocupado: me han asaltado mis palabras. Pero claro, usted desea hablar un poco. A mi hablar ya no me sienta bien.

Sí, estoy seguro. Puede usted retirarse. No se crea usted tan indispensable ¿Acaso cree que no puedo estar bien sin usted? Esa es su opinión. La mía diverge un poco. En este momento sólo me preciso a mi mismo. Créame que usted vendría a sobrar. Deme otro tanto de silencio y soledad. Yo le buscare cuando haya tenido suficiente.

viernes, 13 de enero de 2012

Muerte bajo la luna llena



La luna sale y esta llena,
en mi boca el azúcar se derrite
y a lo lejos alguien piensa en mí.
La noche apenas comienza
y podré respirarla largamente.
Eres hermoso y te vi,
amé, olvidé y por hoy nadie parte.
Mis palabras fluyen,
y mi soñar tranquilo trae noticias de mí.
Podría caminar largamente,
podría, si quiero, detenerme en el camino y cantar.
Nada interrumpe esta noche,
noche bella que me nace desde adentro.
Y entonces sonrío
como con todo el cuerpo, y exclamo:
¡Mátenme hoy que soy feliz!