Le escribo a mi soledad mas intima
en la desnudez de mi cuerpo como árbol sin hojas.
A las tardes lluviosas de mayo.
Llenas de silencio. Inundadas de mí.
Le escribo a tu ensoñación sin carne y a mi amor sin voz.
A mis largas noches de deseo en flor.
Me escribo de mí a mí y el recorrido de las palabras es largo.
Mi soledad es lejana como montaña con niebla.
Le escribo a mi soledad y a mi lejanía.
Para no olvidarlas. Para no extrañarlas.
Me escribo a mí.







