sábado, 21 de enero de 2012

¿Esta usted tocando mi puerta?

Por favor no entre. Sí, sé que he sido yo quien lo ha llamado pero ahora mismo preferiría estar solo otro poco. Créame que le he esperado largamente, pero ahora no. Deme esta pequeña prorroga de ser lo que soy al menos por un instante mas. Sí, sé que le he dejado varios mensajes, pero desafortunadamente llega usted en el momento menos indicado. 


Le pido por favor deje de tocar la puerta. No le abro porque para hacerlo tendría que mirarme en un espejo y ser alguna cosa para usted. Tendría que ser un hombre o lo que a usted se le antojase. Y en este momento le confieso no se me antoja ser cosa alguna.

O si desea pasar y no encontrar nada esta usted en todo su derecho. Pero por favor no le quite las sabanas a los muebles, movería el polvo y eso ahogaría mi respiración. Es mejor no indagar en algunas cosas. Yo no indago en mis muebles cubiertos con sabanas: podría encontrarme conmigo sentado ayer. No sabría que hacer.

¡Tiene usted una tenacidad envidiable! Veo que no tiene planeado dejar de tocar mi puerta. Debo advertirle que con el tiempo me he vuelto un poco sordo, para cuando llegue la noche habré dejado de escucharle.

Le recuerdo que ha llegado usted varios minutos tarde. Gracias por darme tal tiempo. A solas por fin pude tomarme un poco de café y pensar. Me pensé tanto que al final creo que deje de pensar y pase a ser. De no haberme dado estos minutos estaría ahora vistiéndome para salir con usted, pensando en lo mucho que le gustaría verme de verde cuando yo preferiría ir de blanco. Pero usted mantiene sus manos sucias. Con alguien así no podría ponerme mi camisa blanca. La estropearía en un minuto. ¡No! No voy a abrirle. Me estropearía usted en un segundo.

Ahora estoy escribiendo. Debería usted respetar que me encuentre ocupado: me han asaltado mis palabras. Pero claro, usted desea hablar un poco. A mi hablar ya no me sienta bien.

Sí, estoy seguro. Puede usted retirarse. No se crea usted tan indispensable ¿Acaso cree que no puedo estar bien sin usted? Esa es su opinión. La mía diverge un poco. En este momento sólo me preciso a mi mismo. Créame que usted vendría a sobrar. Deme otro tanto de silencio y soledad. Yo le buscare cuando haya tenido suficiente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario