Aun sin saberlo lo sabía
y presentía la desnudez tibia de tu
cuerpo en mi piel.
Ya mis palabras hablaban de ti desde la
noche
y habían callado su voz esperando tu
llegada.
Estas hecho de miel y canela,
eres bello como
un pájaro y te miro mientras vuelas.
Y mis flores amarillas te siguen el aire…


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