lunes, 29 de julio de 2013

Inquietud


¡Ay de mi!
Que tuve que conocerte e inquietarme…

Y en esta inquietud de ti
perder mis palabras y con ellas mi vida.

2 comentarios:

  1. ¡Ahh! Esa es la vida, perder y perderse de a pocos.
    ¿Pero qué otra salida queda para tanta alma y cuerpo? -Ninguna-
    Mira mi alma, mira mi vida, ¡mirad mi cuerpo!
    nunca se han escapado, nunca se han perdido, nunca se han mudado, nunca se han inquietado más que adentro de sí. Ya quiere inquietarse pero los años estragos han hecho, no encuentran otra forma alguna, no encuentran un otro en quien mirarse, medirse y perderse...
    Y si tantas palabras te hacen falta te regalo mi abecedario completo y nuevo, para que lo deformes y lo pierdas también. Por favor ¡deforma hasta la fealdad!

    ResponderEliminar
  2. Pero, que me quedara al final

    Giro tras giro de dentro hacia fuera…
    Giro tras giro de fuera hacia dentro…

    ¿Hasta la inmovilidad? ¿Hasta la perdida de si? ¿Hasta el silencio?

    ___
    Gracias por leer PasiónPalabra!

    ResponderEliminar