miércoles, 21 de agosto de 2013

Carta abierta a tu desnudez de luna llena:

Apenas es medio día y ya mi piel se estremece con el presentimiento de tu desnudez grande y blanca como de luna llena.


Cierro mis ojos y estiro mis manos, como buscándote, a ciegas en la oscuridad.

Las horas son como un animal negro y grande que me mira desde una esquina ¡Que terribles pueden llegar a ser las horas!

Solo espero llegar con vida a la noche para buscarte. Recorreré la ciudad y posiblemente te me aparezcas en una calle cualquiera. Como cuando pasan las nubes y dejan ver una luna grande y bella, asi, inesperado.

Besare tus menguantes y crecientes. Luna blanca. Luna desnuda. Te besare y quedara en mis labios tu sabor a madrugada. Entonces podrás irte. Entonces podrá amanecer.

Y yo podre contar nuevamente las horas. Mirare el cielo esperando la luna de la cosecha…

Mi luna de desnudez grande… Mi luna de desnudez blanca…


¡Hasta entonces! 

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